Hitchcock dijo que más valía partir de un cliché que llegar a él.
Depende.
En Breaking Bad 1×07, Vince Gilligan toma un cliché y lo hace memorable: un desguace de automóviles para cerrar trato sucio.
JESSE
¿Un desguace? ¿Escogiste
este lugar?
WALTER
¿Qué tiene de malo? Es privado.
JESSE
Es el sitio donde los que no son
criminales piensan que se venden
drogas.
(Teatral.)
«Lo vi en una película. Mírame».
WALTER
Dime dónde haces tus negocios.
JESSE
¿Qué te parece Taco Cabeza? Hago
muchos negocios en Taco Cabeza.
Es agradable, abre 24 horas…
y no han matado a nadie en Taco Cabeza.
¿Por qué no en un centro comercial?
[Jesse sigue quejándose hasta que llega TUCO, EL DISTRIBUIDOR, con dos de sus hombres.]
TUCO
Don Limpio y su amigo.
(A Jesse.)
¿Por qué vinimos para acá?
¿Cerraron el centro comercial?
Hemos visto cientos de películas donde los criminales cierran tratos debajo de puentes colgantes, aparcamientos subterráneos, descampados o cementerios de automóviles. Son clichés. Y sin embargo, en Breaking Bad, el cliché es inteligente. Incluso necesario.
El cliché revela que Walter White desconoce el mundo del crimen. Para él es un «lugar privado». Por tanto, adecuado para los negocios de Heisenberg.
El cliché también revela que Jesse Pinkman se enteró a última hora, y no puede evitar burlarse:
Lo vi en una película. Mírame.
Para Jesse, el lugar perfecto es un centro comercial. Gilligan remata la parodia con las palabras de Tuco:
¿Por qué vinimos para acá?
¿Cerraron el centro comercial?
Pero Gilligan no queda contento con la parodia: lo convierte en la marca personal de Heisenberg que, a partir de este episodio, cerrará otros negocios en descampados y desiertos. Gillian persiste en el cliché porque forma parte de la teatralidad que Walter White ha dado a su alter ego.