Escribe para tu placer, no por los aplausos

El esmero es la ÚNICA convicción moral del escritor. Lo dijo Ezra Pound.

Carver, Raymond. Escribir un cuento, 1985.

Si alguien echa por tierra tu trabajo de escritura, no te lamentes porque pasaste ocho meses u ocho años con él. Piensa si trabajaste con esmero. No todos lo pueden decir. Y el éxito no depende de ti.

A veces pasa que consigues premios o dinero o aplausos o todo a la vez por un trabajo que no te satisface. Sabes que no le prestaste mucha atención.

Pero, tampoco te mortifiques. No vivas en «pude hacer». Piensa en «puedo». O no. Mejor, hazlo y ya está… con esmero.

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