Demasiadas acotaciones de diálogo ahogan tu guion


Un exceso de acotaciones de diálogo impide una lectura fluida, cansa y puede llevar a que los lectores de guion abandonen tu trabajo.

(Cómo evitar que los lectores de guion dejen de leer II)

Usos básicos de las acotaciones de diálogos

Las acotaciones de diálogos son útiles para indicar pequeñas acciones o gestos que acompañan al diálogo de un personaje, y también para subrayar un cambio de tono acusado en el habla de un personaje.

Pequeñas acciones

DRA. MARTÍNEZ
(levantando tres dedos)
¿Cuántos dedos ve?

Gestos

LOLA
(Guiñando un ojo)
Ven.

Cambio acusado de tono

JORGE
(baja la voz)
¿Sabes lo de Jorge y Ana?
JORGE
(remedando a un mayordomo inglés)
Cuando la señora desee le traeré café y pastelitos árabes.

Problemas para hablar

DANI
(entre toses)
¿Me traes un vaso de agua?

Cómo hemos visto, las acotaciones pueden complementar diálogos o matizarlos, pero cuidado: un exceso de acotaciones de diálogo impide una lectura fluida, cansa y lleva a que los lectores de guion abandonen tu trabajo.

Recuerda: tu primer objetivo es que tu guion se lea completo.

El error en el uso de las acotaciones

Las acotaciones deben usarse con mesura. Shakespeare apenas empleaba acotaciones y eran para indicar pequeñas acciones: «canta», «arrebatándole el pañuelo» (Otelo) o «abrazándose Ofelia y Laertes» (Hamlet).

Indicar acotaciones de diálogos asociadas a profesiones

Un error frecuente es el uso de acotaciones que refuerzan estereotipos profesionales:

ENFERMERA
(con amabilidad)
Señora, acompáñeme…
***
CAMARERO
(servicial)
¿Ya han elegido?
***
DETECTIVE
(suspicaz)
¿Lo mató usted?
***
DOCTORA 
(seca) 
Me temo que los resultados de los 
análisis no son alentadores.
***
PROFESOR 
(severamente) 
Martínez o se calla o se va al pasillo.
***
ABOGADO 
(arrogante) 
Tengo calado a este juez.

¿Qué aportan esas acotaciones? Si describen a personajes secundarios sin nombre, con los diálogos basta. Si son personajes relevantes en la trama, las acotaciones no muestran nada interesante sobre ellos. Sería más interesante mostrar que la enfermera es agria; el abogado inseguro, pero busca tranquilizar al cliente; o el camarero es desdeñoso.

El agotamiento por las acotaciones

Una buena lectura de guion es agotadora porque no consiste en pasar páginas, sino en representar en la cabeza cada línea de acción y de diálogo. Consideremos esta frase:

«Una niña patea una pelota».

Una buena lectura no se queda en la letra escrita, sino que representa en la cabeza tres elementos:

niña

patea

pelota

cute little girl playing with ball on street
Foto por Allan Mas en Pexels.com

Un exceso de acotaciones invita a abandonar la lectura.

Cada página de guion contiene aproximadamente 10-15 frases (piezas de información) que el lector debe visualizar. Ahora imagina una página saturada de acotaciones de diálogo. Cada acotación añade información extra que procesar. Un ejemplo de exceso de acotaciones, que invita al lector a abandonar, se encuentra en el siguiente texto que comentaremos más adelante:

INT. ESTUDIO DE DIBUJO -DÍA

ANA dibuja en su mesa de diseño.

ROBER entra como un elefante enfurecido con dos láminas de dibujo: dos dragones verdes de aspecto bonachón.

ROBER
(brusco)
¡Esto no es lo que te pedí!

ANA
(da un respingo en la silla, sorprendida)
¿No? 

ROBER
(atronador)
¡No!

ANA
(ligeramente insegura)
Si lo apunté y todo…

ROBER
(desafiante)
Yo no sé qué has apuntado, pero no es esto.
(Exaltándose cada vez más).
Necesito dragones rojos, rojos, con dientes, garras, vamos...
(con los brazos extendidos como un pescador mentiroso)
grandes, muy grandes, dragones de verdad.

ANA
(levantando una mano)
Espera, espera que lo busco.

ROBER
(mirando cómo Ana coge el móvil y desliza 
el dedo para buscar un correo)
No pierdas el tiempo... 
(Intentando retomar la seguridad en sí mismo)
Esto no es lo que quiere Manu.

ANA
(pasando con el dedo emails
en el móvil)
Tú espera, espera… ¡Aquí!
(Leyendo).
Enviado el 5 de septiembre de 2022. Ana envíame cuanto antes los diseños de dragón verde bonachón para Manu.

ROBER
(sabe que ha sido pillado, 
después, en voz baja)
Lo habrás apuntado mal.

ANA
Sabes que no.

ROBER
(de mala gana)
Ah, puede ser, puede ser que me equivocara.
(Miente) 
Ese día vinieron
los suecos y yo tenía la cabeza
a mil.
(Se crece)
Pero el cliente paga y los quiere rojos, muy 
rojos, y fieros. Así que ya te puedes poner.

Y Rober sale triunfante.

Estaremos de acuerdo en que las acotaciones de arriba son molestas. Solo hay dos acotaciones necesarias y dos opcionales.

Las dos acotaciones necesarias muestran acciones relacionadas:

ANA
(pasando con el dedo emails ⬅️
en el móvil)
Tú espera, espera… ¡Aquí!
(Leyendo). ⬅️
Enviado el 5 de septiembre de 2022. Ana envíame cuanto antes los diseños de dragón verde bonachón para Manu.

Si se omitieran las acotaciones «(Pasando con el dedo emails)» y «(Leyendo)» costaría imaginar qué hace Ana mientras habla.

Las acotaciones opcionales resaltan la personalidad de los personajes.

ANA
(levantando una mano) ⬅️
Espera, espera que lo busco.

La acotación anterior es opcional porque no es relevante para el desarrollo de la escena, pero podría mostrar un gesto habitual de Ana cuando siente agobio y pide paciencia. De igual modo, la acotación a continuación, también opcional, destacaría cierto rasgo teatral del personaje o una tendencia al drama:

ROBER
Necesito dragones rojos, rojos, con dientes, garras, vamos...
(con los brazos extendidos como un pescador mentiroso) ⬅️
grandes, muy grandes, dragones de verdad.

Las otras acotaciones son incorrectas o innecesarias por varias razones:

  • Expresan sentimientos, estados de ánimo o pensamientos.
  • Describen acciones de otros personajes.
  • Se refieren a acciones no simultáneas al diálogo.

Acotaciones abundantes sobre estados de ánimo o sentimientos evidentes

ROBER entra como un elefante enfurecido con dos láminas de dibujo: dos dragones verdes de aspecto bonachón.

ROBER
(brusco) ⬅️
¡Esto no es lo que te pedí!

La acotación «brusco» es innecesaria porque la descripción previa ya establece que Rober entra «como un elefante enfurecido». Además, los signos de exclamación sugieren un tono exaltado de entrada.

Podemos percibir cambios posteriores en el tono de Rober a través de las réplicas de Ana.

El guion de Campeones, de David Marqués y Javier Fesser es un buen ejemplo del uso moderado de acotaciones, como muestra el siguiente vídeo de Morena Films:

CONTROLADOR
(extremadamente correcto) ⬅️
Es que estaba usted sin ticket.
Por eso le he puesto la sanción.

Con «(extremadamente correcto)» se crea un contraste con las indicaciones de acción de Marco:

Marco habla con prepotencia ⬅️ y arranca el ticket del parabrisas.

«Prepotencia» es la palabra clave: establece el talante de Marco. Pero si esa palabra faltara, el guion resalta la personalidad de Marco a través de pequeñas acciones como «mirada de desprecio» y «cachetitos en la mejilla», y del diálogo:

  • «No me joda».
  • «¿Está para jodernos a los demás?»
  • «Veo que cogen a los más listos para este trabajo».

Los guiones profesionales suelen tener pocas acotaciones. Aun así, algunos actores expresan reservas al respecto.

La actriz y maestra de la actuación Uta Hagen, quien tuvo alumnos destacados como Al Pacino, Sigourney Weaver, Jack Lemmon y Liza Minnelli, recomendaba ver las acotaciones solo como sugerencias. Hagen resaltaba la importancia de «dejar espacio para que emerjan el instinto y las ideas propias del actor».

Acotación errónea porque no pertenece a una acción simultánea

Las reacciones espontáneas rara vez ocurren mientras se habla. Por eso es erróneo acotar así:

ANA
(da un respingo en la silla, sorprendida)
¿No?

Es imposible sobresaltarse y hablar a la vez. Cuando nos asustamos, quizá gritemos, pero difícilmente diremos una palabra en ese instante. Inmediatamente después, sí podríamos exclamar algo: «¡Joder!», «¡Hijo de ***, vaya susto!»

Otros ejemplos imposibles de acción y diálogo simultáneos:

JULIA 
(cayéndose de la silla) 
Estoy bien, no te preocupes.

***

DIEGO
(vomitando en el baño)
Qué mal me sentó la comida.

***

JUAN 
(corriendo a toda velocidad 
hablando por el móvil) 
Lo importante es analizar este tema desde una 
perspectiva postmoderna y deconstruccionista, 
tomando en cuenta los aspectos socioeconómicos.

Acciones como caerse, vomitar o correr imposibilitan un diálogo fluido. Lo mismo con hacer piruetas, trepar o sufrir un accidente. Quizás un superhéroe hable mientras corre rápido, pero en escenas realistas es poco creíble. De todos modos, ningún Spider-Man de cine será tan locuaz en una pelea contra seis enemigos como en los cómics.

Acotación innecesaria porque la acción pertenece a otro personaje

Cada acotación debe relacionarse con el personaje que habla. Por tanto, es incorrecto:

ROBER
(mirando cómo Ana coge el móvil y desliza 
el dedo para buscar un correo)
No pierdas el tiempo...

La acotación anterior describe una acción de Ana, no de Rober, quien es el que habla en ese momento.

Acotación innecesaria porque expresa el pensamiento del personaje

Evita acotaciones que revelen pensamientos ocultos de los personajes como esta:

ROBER
(miente) ⬅️
Ah, puede ser, ese día vinieron
los suecos, y con la reunión yo 
tenía la cabeza revuelta.

El público no tiene forma de saber lo que pasa por la mente de los protagonistas. Ese tipo de acotaciones es información exclusiva para los lectores del guion, pero empaña la lectura al anticipar torpemente una cualidad del personaje que debería mostrarse a través de acciones.

Un flashback de Rober tomando el sol en lugar de la reunión, mostraría rápidamente que miente. (Es un recurso clásico en las comedias de situación). Pero si el relato no está pensado para funcionar con flashbacks, es mejor dejar que acciones posteriores demuestren que Rober es un mentiroso.

Tres trucos para usar acotaciones de diálogos

Además de evitar los errores ya mencionados, hay tres técnicas útiles:

  • Lee guiones profesionales y observa cómo usan las acotaciones con efectividad.
  • Pon atención a los relatos de anécdotas. Identifica qué detalles resaltan los narradores. Te percatarás que con pocas pinceladas bien elegidas puedes transmitir el tono de una conversación y las acciones que hay en ella.
  • Lee tus diálogos en voz alta y déjalos fluir con naturalidad. Si una acotación interrumpe ese flujo, quizá no sea necesaria. Confía en la fuerza del diálogo.

Lee el primer artículo de la serie Cómo evitar que los lectores de guion dejen de leer: Desplazamientos en los guiones: evitando clichés y creando intención narrativa.


La imagen que acompaña al título ha sido generada con Microsoft Bing Creator.