Aficiones, manías y obsesiones de los personajes

Un diálogo realista revela las aficiones, manías y obsesiones de los personajes aparte de la trama del guion. Además de los temas o intereses personales hay diálogos propios de determinados grupos.

Temas de conversación recurrentes en la familia

Según el psiquiatra Eric Berne hay cuatro temas recurrentes de conversación de las familias a hora de comer:

  • La comida: cuando la familia come habla de otras comidas: «Hay un sitio donde ponen un chuletón con papas que…»
  • El dinero: hablar de dinero ganado o perdido y los negocios… Hay quien gana una pequeña cantidad de dinero en una máquina tragaperras —después de haber introducido demasiadas monedas— y lo cuenta como una hazaña.
  • La muerte: qué vecino ha muerto recientemente o quién parece que morirá, los sentimientos que causa la muerte y cómo y cuándo se prevé morir: «Tengo 76. Mi madre murió a los 77».
  • La escatología: historias de diarreas, vómitos o la imposibilidad de defecar o frases del tipo: «Con (…) se caga bien» o «no comas mucho (…) que estriñe» o «en la oficina hay una que cuando sale del váter…»

Algunos de los temas de arriba pueden formar parte de un guion o no como tema principal o de fondo. Por ejemplo, en series de televisión de ricos no es raro que las familias hablen de negocios en las comidas.

Por supuesto que hay otros muchos temas de conversación recurrentes de la vida real que podrían vestir los diálogos de los personajes.

Temas de conversación recurrentes entre amigos

Cuando un grupo de amigos se reúne después de meses sin verse no es raro que tras los saludos y halagos mutuos la conversación siga este orden:

  • El día a día.
  • La familia/pareja.
  • El trabajo.

De esta manera cada interlocutor comienza hablando de la última rutina («ahora salgo a correr por las mañanas)» a lo que molesta o inquieta («la cosa no anda bien en la empresa»).

Cuando la conversación comienza con la familia/pareja o el trabajo significa que uno de estos temas cobra importancia sobre el día a día.

En un guion, el esquema del día a día, la familia/pareja y el trabajo aburriría al público. Por eso conviene comenzar con la inquietud del personaje o el tema o asunto que trate la historia: «Me han despedido» o «mi suegra pasará el fin de semana con nosotros».

Lo habitual es que los personajes hablen de la familia o el trabajo en reuniones informales mientras transcurre la acción principal. Quizá Juan observa desde cierta distancia a Ana mientras ella habla de su ascenso en la empresa o se queja de que su madre la reclama constantemente.

La familia, la pareja y los hijos

Estas conversaciones suelen estar llenas de quejas de las madres hacia los hijos. De los hijos hacia las madres. De los maridos contra sus esposas…

Aficiones, manías y obsesiones
MODERN FAMILY. EVIDENTEMENTE EL TEMA RECURRENTE ES LA FAMILIA.

En toda historia, si un personaje habla bien de su pareja es sospechoso:

  • Puede estar mintiendo a los demás. Encubre una crisis del tamaño de una montaña.
  • Apenas llevan tiempo juntos o son recién casados.
  • Quien habla finge amor porque hace tiempo que planeó el asesinato de su pareja.

… Son clichés. No deberíamos usarlos.

En la saga El Padrino hay constantes referencias a la importancia de cuidar y proteger a la familia.

El trabajo

No es raro que en cualquier cena informal se acabe hablando de trabajo: las horas que echan, los jefes mediocres, el excesivo control, los clientes estúpidos…

En un guion de cine puede ser un tema arduo si es recurrente, pero tocado de manera puntual añade veracidad a la historia.

Stephen King sugiere hablar de dinero porque es un tema que a todo el mundo interesa. En su libro Mientras escribo recuerda que los tripulantes de la nave Nostromo (Alien) hablan de sus sueldos tras salir del estado de hibernación.

Aficiones, manías y obsesiones

—¿Te has enterado de lo último de nuestro «querido» presidente? —lo primero que me dice un conocido atento a la política a través de las redes sociales y el WhatsApp.
—¿Has visto Hetalia? —me dice una otaku después de un “hola”.
—El viernes estaba tomando una copa y se acercó una tía a la barra y le digo: «Chiquilla, que se te ha caído un papel», y ella me dice: «¿Un papel?» Y yo: «El que te envolvía, bombón». Ella se echó a reír, pero vinieron las amigas sino mojo… —me dice un conocido.

Días más tarde, el supuesto ligón de discoteca-para-maduritos me cuenta la misma anécdota cambiando detalles. No recuerda sus mentiras.

Mi afición o manía es el cine y la televisión. Si alguien me dice que lo está pasando mal, puede que le diga: “¿Has visto la película…? Al personaje le pasa lo mismo”. Es una frase inadecuada. La estoy dejando.

Aficiones, manías y obsesiones
EL TEMA RECURRENTE DE TRUMAN (JIM CARREY): «FIJI»

Temas de conversación en Los Simpson

Puedes escribir el guion de una película centrándote en la acción o con una conversación mínima o incluso sin palabras, pero una serie necesita una tonelada o más de diálogos.

Cuando escribes una biblia de serie necesitas que cada personaje tenga dos, tres o cuatro temas que deba mencionar. En The big bang theory, las banderas, los trenes o los cómics son algunos de los temas de Sheldon Cooper mientras que los de Raj son su perrita, por qué no tiene suerte con las chicas y las películas y series románticas.

Cada episodio de Los Simpsons es tan breve que los personajes no pueden desarrollar largos discursos. Aun así, capítulo a capítulo reconocemos los temas de conversación recurrentes de los personajes:

  • Homer habla de hacerse rico, de cómo odia a Flanders y —como todo rencoroso— recuerda a los demás qué cosas malas/feas/estúpidas hicieron hace años.
  • Marge habla de cocina, de cosas de la casa, de buenas maneras y da razones de por qué está casada con Homer.
  • Lisa habla de tener un pony, de los derechos de la mujer o intenta convencernos de las bondades de ser vegetariano.
  • Bart habla de Krusty, de cómo fastidiar a Skinner y de lo mucho que se aburre.
  • El director Skinner habla de lo mal que lo pasó en Vietnam, de su madre y de Bart.
  • Flanders habla del juicio final, de lo que es correcto o nada correcto.
  • Krusty habla con amargura de lo que cuesta hacer reír. Y demandas judiciales.
  • Monty Burns habla de cuando era un mozo.

¿Cuándo saca el personaje el tema?

Puede que un personaje no tenga metas, pero sin duda tendrá un tema recurrente. 

El tema puede sacarlo en cualquier momento para monopolizar una situación social (una fiesta, una reunión informal…) o para apostillar/comentar lo que sucede a su alrededor.

A modo de ejercicio puedes listar a los personajes de tu serie favorita y sus temas de conversación. Pero para conocer mejor la naturaleza humana: recopila qué temas hablan tus padres, tu pareja, tus amigos…

Si quieres o necesitas dar cuerpo a tus personajes dale a cada uno tema de conversación recurrente.

Te ayudo con tu guion

Aficiones, manías y obsesiones

En el blog tienes artículos y materiales para ayudarte en la escritura de tu guion, pero si quieres avanzar puedes contar conmigo.

Te acompañaré durante el proceso de escritura con comentarios y sugerencias para que termines tu guion.

60 € al mes

HAZME FELIZ, COMPARTE: