Cosas que puedes hacer para mostrar tu mundo de ficción o avanzar en tu historia

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– Actualizado

En el pais de las hadas de donde viene la comida1

«¿Qué pasa ahora?» es una pregunta que muchos nos hemos hecho un montón de veces. El consejo de darse un paseo o ducharse o ponerse a limpiar la cocina como Agatha Christie puede funcionar para tomar distancia y despejarse, pero no siempre resuelve el problema. Hace años que reparé en que hay preguntas muy sencillas para avanzar en la trama o mostrar el mundo, porque escribir no es solo hacer que el personaje vaya con lengua fuera recorriendo la historia.

La cultura de la sociedad de tu mundo

Puede que la historia esté completa con 74 páginas y tienes que llegar a la 90 antes de dos semanas. Crees que la solución está en estirar alguna de las tramas y escribir diálogos extras. Esto es otra forma de bloqueo creativo: destruir lo ya hecho.

Si tu mundo es complejo, una opción para completarlo sin alterar la estructura ya establecida es preguntarse: ¿Qué contiene este mundo que pueda influir en la historia? Se habla mucho de worldbuilding, pero no es necesario inflar el mundo con un lore detallado.

Documentándome para un artículo sobre creatividad, me encontré con esto:

En el país de las hadas, ¿de dónde viene la comida?

Terry Pratchett

Pratchett escribía sin un plan. Consideraba que los planes mataban la creatividad, pero se hacía preguntas similares a las de arriba en las reescrituras.

En el momento en que escribo estas líneas, trabajo en una novela ambientada en un futuro no lejano. Tras cada capítulo me pregunto: ¿qué objeto o acción modesta podría revelar el mundo? Por ejemplo, a la hora de efectuar un pago, me planteé las siguientes opciones: escaneo de tatuaje o escáner ocular o huellas dactilares. También me pregunté si en las zonas más deprimidas usarían una moneda popular a la manera en que en la serie Fallout usan chapas de Nuka Cola.

Anuncios de televisión

Podemos escribir anuncios de televisión para contribuir a recrear un mundo con sus propias reglas. Es la función de los anuncios de «echa a los humanos de tu casa» en Bitelchús / Beetlejuice.

Los anuncios aparecen con frecuencia en las películas con sociedades distópicas como Robocop o Desafío total, prometiendo huidas mentales o productos tecno-milagrosos o la violencia de la naturaleza del momento.

La anciana locutora del telediario de Mujeres al borde de un ataque de nervios está integrada en el humor y la extravagancia de la película.

Una obrita de teatro

Puede convertirse en una golosina dentro de una película que no hable del teatro o convertirse en una metáfora de los personajes. Recuerda la representación de Barba Azul en El piano. Un teatro de sombras aterra a las damas de la alta sociedad local.

El teatro del silencio en Mulholland Drive o el teatro de marionetas en La patrulla condenada (Doom Patrol) que dramatiza la historia sobre uno de los personajes.

Cuentos

Los cuentos o narraciones orales describen los mitos y anhelos de las sociedades que los crearon. También de los personajes que escriben o narran historias.

Si la historia tiene como protagonista a un escritor o está basada en el testimonio de una o más personas, tienes la posibilidad de introducir cuentos narrados por el personaje:

  • Cuentos entrañables y grotescos como el de Culo-Grasa, el niño tragón de tartas en Cuenta Conmigo.
  • Cuentos sobre mitos urbanos como Keyser Söze en Sospechosos habituales.
  • Cuentos de criaturas peligrosas como los tiburones que diezmaron un ejército en Tiburón.

Las anécdotas son hermanas pequeñas de los cuentos. En Cazador blanco, corazón negro hay pequeñas joyas en boca de Clint Eastwood.

La agenda del personaje

Los personajes no viven ajenos al mundo. Tienen obligaciones personales y profesionales. Su agenda no solo describe al personaje: también cómo funciona su pequeño mundo.

Repasa su agenda: ¿Qué hace X desde que se levanta hasta que se acuesta en un día corriente? ¿Cómo puede la trama interferir en la agenda o la agenda en la trama?

La agenda del personaje para construir un mundo de ficción.

Hay profesionales que no pueden eludir su agenda: un abogado va a los tribunales y recibe a clientes. Un médico pasa consulta. Un profesor tiene clases. Un escritor…

Un escritor, un guionista, un pintor o cualquier otro profesional del arte es un personaje comodín. El personaje favorito del guionista poco esforzado. El personaje artista no suele estar sujeto a horarios ni obligaciones y es posible tenerlo siempre disponible.

Un personaje que es artista debe ser el protagonista de historias relacionadas con el mundo del arte y los problemas de la creación:

  • Escritores: Misery, Barton Fink, Adaptation
  • Pintores: El loco del pelo rojo, Moulin Rouge (1952), La joven de la perla
  • Músicos: Amadeus, El fantasma del Paraíso, Bohemian Rhapsody…

Si tienes a un escritor u otro artista para una historia de amor y puedes sustituirlo por otro profesional, significa que ese artista no es el protagonista adecuado para la historia. Que ha sido elegido por comodidad.

Además de las obligaciones profesionales, están las personales. El cine de Hollywood ha desarrollado unos tópicos: el partido de béisbol del niño, una cita romántica, la visita a la madre enferma…

No tienes por qué recurrir a estos tópicos, pero ayudan a ver cómo la agenda del personaje interfiere con la trama y viceversa.

En Ejecución inminente, Clint Eastwood pretende salvar a un hombre a pocas horas de su ejecución justo el día que está obligado a pasarlo con su hija pequeña.

Lugares corrientes

El protagonista pasa por distintos lugares para cumplir con la agenda. Centros de trabajo. Lugares de ocio. Lugares corrientes como un quiosco o el bar de la esquina. Lugares que describen el mundo en el que vive tu personaje: moderno o anclado en el pasado, de postal o desangelado, aséptico o sucio y feo…

Cuando tienes un personaje como Sheldon Cooper, Adrian Monk o Mr. Bean tienes que llevarlos a lugares que no pisarían por iniciativa propia.

En estos lugares hay personajes que pueden ayudar o estorbar al protagonista. Pueden ser personajes incidentales que aporten color local o que sirvan como contrapunto al drama o la violencia.

En películas como El show de Truman o Atrapado en el tiempo o La naranja mecánica, la repetición de lugares comunes contribuye a mostrar el cambio de situación o emocional del protagonista.

Claro que sería interesante cambiar los lugares de ocio asociados a un profesional por otros. Que el cirujano no juegue al golf, sino que practique esgrima, o que el villano, en lugar de un invernadero de rosas, tenga una granja de caracoles. ¡Luchemos contra los clichés!

¿Te ha gustado este artículo? En Libreta de campo cuento cada semana lo que veo en el cine, las series y la calle. Sin recetas.

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