Ejemplos de subtexto en el guion

¿Qué es el subtexto?

En la vida hay momentos en los que tememos hablar de forma directa o no conviene hacerlo. En estas situaciones tratamos el tema con otras palabras. Hablamos de pizza, pero en realidad hablamos de amor… o de odio. Eso es el subtexto. Examinemos unos ejemplos.

No me importas

Imaginemos a dos chicas que ven la tele.

INT. PISO DE LOLA Y MARTA - NOCHE

LOLA
¿Al final qué has pedido?

MARTA
Pizza hawaiana familiar.

LOLA
Si odio la piña.

El fragmento no revela qué relación hay entre Marta y Lola (hermanas, amigas, compañeras de piso), pero esta frase es reveladora:

«¿Al final qué has pedido?»

Sugiere que momentos antes:

  • Hablaron de pedir comida.
  • Llegaron a un acuerdo.
  • Marta ha decidido por su cuenta saltarse el acuerdo.

Por esto, puedes pensar que Marta es egoísta. Y, si no hablaron, igualmente queda claro el egoísmo o descuido de Marta al no preguntar y la confianza de Lola en la elección.

«Pizza hawaiana familiar» es más que una sencilla frase: contiene un subtexto: «Solo me importo yo».

Contexto y subtexto

El contexto puede potenciar el subtexto

Si sabemos que MARTA y LOLA son hermanas: a Marta no le importa su hermana o se la tiene jurada…

Si sabemos que MARTA y LOLA son desconocidas que hace poco que comparten piso: Marta no se molestó en preguntar a la compañera. Puede incluso que tuviera buena intención, pero revela inmadurez o egoísmo.

El breve diálogo de la pizza es un ejemplo de cómo el subtexto forma parte de la vida cotidiana, como los siguientes.

Te quiero, pero tengo miedo

Imaginemos un matrimonio: ANA y JULIO. Sin hijos. Un perro llamado Toby que ella adora y él no tanto. Discuten por todo. También por una habitación vacía. Él quiere convertirla en cuarto de herramientas. Ella quiere pintarla de verde y convertirla en un despacho porque es ingeniera. Deciden darse un tiempo. Él se va con su madre. Una elipsis nos lleva tres meses después… Julio telefonea:

INT. CASA DE JULIO / CASA DE ANA

JULIO
¿Qué haces?

ANA
Viendo la tele.

JULIO
¿Y Toby?

ANA
Creo que Toby te echa de menos.

Julio echa de menos a Ana, pero teme plantearlo de forma directa. Mencionar a Toby le permite ganar tiempo.

Y Ana echa de menos a Julio, pero no quiere admitirlo.

Te detesto, pero no te lo digo abiertamente

Ahora, imaginemos la situación anterior, pero esta vez la respuesta de Ana es otra:

JULIO
¿Qué haces?

ANA
Pintando la habitación.

El mensaje de Ana: sigo enfadada contigo y es probable que use la habitación como despacho.

Una cuestión delicada

El subtexto es útil al personaje que quiere transmitir un mensaje pero que, por alguna razón, no puede ser claro porque:

  • El entorno es opresivo.
  • Quiere que la conversación pase desapercibida en público.
  • Quiere manipular. (¿Quién manipula abiertamente?)
  • No quiere enfrentarse abiertamente a la otra persona.
  • Quiere expresar su amor o deseo, pero teme el rechazo.

Uno de los ejemplos más conocidos de subtexto está en la escena de Espartaco (1960) conocida como «de los caracoles y las ostras».  En ella, el esclavo Antonino (Tony Curtis) ayuda a bañarse al senador Craso (Laurence Olivier).

Espartaco. El subtexto en el guion.
CRASO [LAURENCE OLIVIER]
¿Robas Antoninus?

ANTONINO [TONY CURTIS]
No, amo.

CRASO
¿Mientes?

ANTONINO
No, si puedo evitarlo.

CRASO
¿Has deshonrado alguna vez a los dioses?

ANTONINO
No, amo.

CRASO
¿Te abstienes de los vicios por respeto
a las virtudes morales?

ANTONINO
Sí, amo.

CRASO
¿Comes ostras?

ANTONINO
Cuando puedo, amo.

CRASO
¿Comes caracoles?

ANTONINO
No, amo.

CRASO
¿Consideras que comer ostras es moral
y comer caracoles, inmoral?

ANTONINO
No, amo.

CRASO
Por supuesto que no, sólo es cuestión
de gusto, ¿verdad?

ANTONINO
Sí, amo.

CRASO
Y el gusto no es lo mismo que el apetito
y por lo tanto no es una cuestión de
moralidad, ¿verdad?

ANTONINO
Se podría decir así, amo.

CRASO
Mi gusto incluye tanto a los caracoles
como a las ostras.

Espartaco (1960)

En su momento, el público entendió perfectamente el subtexto: Craso no quiere reconocer abiertamente que le gustan los hombres y las mujeres. (No es la primera vez que el cine trató la homosexualidad con subtexto).

Cómo trabajar el subtexto

Quizá el primer borrador de guion no tenga subtexto. Pero a medida que reescribimos y profundizamos en los personajes, conviene que te preguntes:

  • ¿Puede mi personaje expresarse libremente sin recibir daño ni recibir rechazo?
  • ¿Puede mi villano manipular a la inocente víctima con un lenguaje directo?
  • ¿Mi personaje teme usar un lenguaje directo por timidez, reparo o convicciones religiosas?

Si las respuestas son negativas, quizá es momento de trabajar el subtexto.

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