El viaje del héroe es la base de la construcción del personaje de Heisenberg en Breaking Bad. Una construcción que depende de actos impulsivos de Walter White más que de estímulos externos. El profesor de química hace buena la frase de Robert Bresson:

«Que los sentimientos causen los acontecimientos. No a la inversa» 

Tabla de contenidos

El camino del villano

La base de la construcción de Heisenberg está en la estructura del viaje del héroe orientada a la creación de un villano:

  1. Mundo ordinario: Heisenberg comienza como Walter White en un mundo ordinario como profesor de secundaria y empleado de lavacoches. Recibe la noticia del cáncer.
  2. Llamada a la aventura: Hank, el cuñado, invita a Walter a la detención de un camello y así descubre cómo se fabrica metanfetamina.
  3. Rechazo a la llamada: Walter medita sobre la creación de meta: es algo que se le daría con facilidad. Pero desiste.
  4. El mentor: el atolondrado Jesse Pinkman ejerce como mentor o guía inicial en la aventura de Walter.
  5. El primer umbral: La fabricación de meta en la autocaravana.
  6. Pruebas, aliados y enemigos: Pinkman es el gran aliado. Más tarde llega Saul Goodman y otro que acabarán siendo enemigos como Tuco Salamanca y Gus Fring… Hank es el principal enemigo.
  7. Dentro de la caverna: Walter pasa de fabricar meta en la autocaravana a las instalaciones secretas de Gus.
  8. Calvario: Cuando Walter White desafía a Gus sufre un calvario para deshacerse del capo y sus secuaces.
  9. Recompensa: Walter White sale airoso de la aventura: «He ganado».
  10. Regreso: Walter White vuelve a los orígenes, pero como dueño del lavado de coches.
  11. Resurrección: El cáncer de Walter White remite.
  12. Elixir: Walter White disfruta de dinero y poder aunque no es suficiente… Y su carácter impulsivo propicia su caída.
El camino del héroe

El proceso es largo: las cuatro primeras temporadas de Breaking Bad sigue la senda del camino del héroe. La quinta temporada funciona como novela-epílogo de las aventuras de Walter White.

Un esquema sencillo puede ayudarnos a visualizar el largo recorrido que realiza Walter White para convertirse en Heisenberg.

Breaking Bad. Construcción del personaje. Grado criminal.

Un recorrido necesario que justifica el título de Breaking Bad (volviéndose malo).

Walter White no puede transformarse en villano de un capítulo para otro. Se perdería la credibilidad y la empatía con el personaje. Sólo en los cómics un hombre bueno puede convertirse en villano de un momento a otro porque recibe radiaciones perniciosas o toma algún extraño brebaje.

Este viaje del héroe tiene una peculiaridad: Walter White es el principal motor de los cambios. Distintos momentos impulsivos marcan su carrera criminal.

Momentos impulsivos

Walter rara vez hace planes brillantes por adelantado. No es raro que acaba metiéndose en líos por actuar presa del pánico o movido por sentimientos de culpabilidad o arranques de ira. Walter usa la inteligencia le sirve para salir de estos líos. 

Fuera de mi territorio

Breaking Bad 2×10 «Over»

Breaking Bad. Construcción del personaje. Fuera de mi territorio.

Aquí Walter White cuenta a Pinkman que el cáncer ha remitido y dejará el negocio.

Walter pasa la mayor parte del episodio haciendo arreglos caseros: el calentador, los pilares de madera del sótano… Parece que la vida criminal quedará muy atrás.

Vince Gilligan no puede permitir esto y deja un cebo, quizá un deus ex machina inteligente: un drogata, un clon de Pinkman, en la tienda de bricolaje donde Walter compra material para los arreglos. Cuando Walter ve al chico, su faceta como profesor le puede y cuenta al chico qué debe hacer… El chico huye. Walter espera su turno para pagar… Y no aguanta. Sale a la calle, ve al chico y a un clon de él mismo, un cocinero. Walter White suelta:

«FUERA DE MI TERRITORIO»

Ni la falta de dinero ni la ambición hacen volver a Walter White al negocio. Ha sentido un impulso. No lo ha meditado. Así Gilligan relanza Breaking Bad.

Walter, el pistolero

Breaking Bad 3×12 «Half Measures» 

Breaking Bad. Construcción del personaje. Walter, el pistolero.

La primera vez que Walter White mata lo hace en defensa propia. La segunda vez que mata es un acto verdaderamente impulsivo.

Recordemos que los hombres de Gus quieren matar a Pinkman porque este mató a un hombre de Gus. Walter quiere permanecer al margen de esto. Pinkman es su amigo, pero Gus es su jefe y un tipo peligroso. Walter tiene más que perder que ganar.

Pero no lo piensa mucho… Walter mata a los dos pistoleros de Gus. Es un acto impulsivo, a lo loco. El propio Walter se asombra mientras dispara a bocajarro a uno de los pistoleros.

Este acto impulsivo es el comienzo de la caída de Walter White, aunque él aún no lo sabe.

Aquí está el germen de las dos últimas temporadas. Si Walter se hubiera quedado en su casa tranquilamente es posible que siguiera siendo el cocinero de Gus. Habría hecho mucho dinero. Y ya está. Fin de la historia.

De nuevo es el impulso lo que provoca el cambio de la suerte de Walter White.

Heisenberg está ahí fuera

Breaking Bad 4×05 «Shotgun» 

Breaking Bad. Construcción del personaje. Heisenberg está ahí fuera.

Tras la publicación original del artículo, el guionista Juanjo Ramírez Mascaró me recuerda otro momento impulsivo:

En una cena familiar, Hank dice a Walter que ha cerrado el caso de Gale, al que tenía por Heisenberg. Hank comenta que Gale era un tipo inteligente. Walter no soporta que Gale se lleve los méritos y conduce a su cuñado a sospechar que Heisenberg sigue ahí fuera.

El ego es la perdición de Walter.

¿Me estás siguiendo?

Breaking Bad 5×09 «Blood Money» 

Breaking Bad. Construcción del personaje. ¿Me estás siguiendo?

La segunda tanda de episodios de la quinta temporada de Breaking Bad comienza con un Walter White tranquilo blanqueando dinero en el autolavado de coches. Tiene una fortuna para diez vidas. Cierto que Hank sospecha que es el criminal que ha estado buscando, pero no tiene pruebas.

Walter White encuentra un aparato de seguimiento en su coche y sospecha que lo ha puesto su cuñado y, sin pensárselo dos veces, interroga a Hank.

Aquí está de nuevo la impulsividad de Walter metiéndole en problemas. Impulsando acontecimientos que podrían tardar semanas o meses en aparecer o quizá nunca. El propio Walter más tarde dice a su mujer: «He metido la pata».

Si Walter se hubiera parado a pensar un poco… no hubiera hablado con su cuñado. Habría planificado una huida sin prisas. Para cuando su cuñado hubiera reunido pruebas, Heisenberg estaría tomando margaritas en un paraíso fiscal. Claro que así no habríamos tenido un final épico.

El impulso hace más que las bombas

Vince Gilligan se ha cuidado de dar a Walter White UN CARÁCTER IMPULSIVO que hace creíble cada una de sus meteduras de pata.

Me parece que los guionistas deberíamos pensar más en los impulsos de los personajes y sus deseos más que en los detonantes externos. Los personajes quieren cosas y las quieren ahora. 

¿Cuántas veces la gente hace cosas y nos desconcierta? ¿Por qué hizo aquello fulanito? Nadie lo sabe y parece que los motivos interesan a pocos. Los rumores, como las historias, se nutren de las acciones en presente y no de especulaciones.

Breaking Bad sería imposible sin estos grandes momentos impulsivos de Walter White

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